El motivo principal de esta moneda de 2 euros conmemorativa de Letonia son los Puzuris (o Himmeli, adornos decorativos de paja).
Los puzuris son una de las decoraciones más antiguas asociadas al solsticio de invierno, originarias de los pueblos bálticos. Más allá de adornar durante la Navidad, estos móviles geométricos tenían un significado profundo en celebraciones como bodas o rituales destinados a bendecir y proteger los hogares. Se les atribuye la capacidad de atraer plenitud y gracia, mientras que su movimiento pausado al ser colgados se cree que ahuyenta o atrapa a los malos espíritus.
Al igual que los atrapasueños de las culturas nativas americanas, los puzuris requieren un mantenimiento ritual. Se recomienda airearlos ocasionalmente y, al llegar el Año Nuevo, quemarlos en una hoguera para purificar el hogar y garantizar un año libre de males.
En Letonia, los puzuris son conocidos por diversos nombres, como lukturi, krīģi o spurguļi, mientras que en otros países del norte de Europa, se les llama himmeli (del sueco y alemán himmel, que significa «cielo» o «paraíso»).
Un puzuri típico se compone de doce segmentos, posiblemente representando los meses del año. Y colgados del techo, reaccionan a la más mínima corriente de aire, ya sea al abrir una puerta o al calor de las velas, creando un espectáculo visual de sombras y patrones geométricos fascinantes.
Tradicionalmente, la creación de puzuris era una actividad compartida entre abuelas y nietos, utilizando paja de centeno o juncos como materia prima. La paja, que debe ser hueca para poder enhebrarse, se recogía durante el otoño, se secaba cuidadosamente y luego se preparaba quitándole la capa exterior y eliminando imperfecciones como nudos o manchas.
También se pueden decorar con hilos de colores, plumas, recortes de papel u otros elementos que añaden un toque personalizado.